Orzammar: Una ciudad/marco de campaña perfecto.

La mayoría conoceréis esa fascinación (casi fetichista, dicen algunos) que guardo hacia los enanos. Desde pequeñito siempre me han gustado, quizás por ese Gimli tan molón que veía en la peli de dibujos de El Señor de los Anillos. Aunque seguramente empezó con Warhammer ese amor a los bajitos barbudos. Pero no divaguemos sobre ello. Centremonos.

Muchos son los que han jugado al genial juego de Bioware, Dragon Age. Me refiero al primero, no al segundo, que me causa opiniones contradictorias, y en general NO buenas. Los que hayan jugado a dicho juego se habrán encontrado con unos enanos curiosos. Viven hacinados en sus ciudades, temiendo su antiguo Camino de las Profundidades, que antaño conectaba tan nobles bastiones en el subsuelo. Pero ellos no son honorables y valientes, o al menos no tienen por qué serlo. Son gente normal, que se diría. Hay valientes, hay cobardes. Hay listos, hay confiados. Pero lo que no suele haber son honestos. Los enanos de Orzammar (la única ciudad que conocemos) son gente avocada a la supervivencia. Nos encontramos con una sociedad dividida en 5 cunas: La Casta Noble, de donde vienen los señores de Orzammar, aquellos que pueden controlar el destino de la ciudad y se pasan el día tramando asesinatos y traiciones para vengar una afrenta y ganar una pizca de poder. La Cuna Alta, de la que salen las casta de Guerreros, Herreros y Artesanos. Estos enanos son los que tienen la vida algo más fácil, pues aunque tienen que trabajar duramente, no se encuentran inmiscuidos en las peleas políticas, y son muy bien considerados por el resto de la sociedad. Después encontramos la Cuna Baja, de donde provienen Mercaderes, Mineros y Siervos. Estos enanos trabajan muy duro para hacer funcionar la ciudad, y no son realmente muy bien considerados, aunque tienen vidas tranquilas. Finalmente nos encontramos dos cunas fuera de esta sociedad. Por un lado, los ‘descastados’, aquellos enanos que por una razón o por otra han perdido su casta y viven al margen de la sociedad. Viven en una sociedad dura, cruel, donde el asesinato es común y la extorsión un modo más de vida. Por otro, nos encontramos con la ‘Casta del Exterior’: Enanos que han abandonado la protección de la Roca, es decir, han salido al cielo abierto. Esos enanos dejan de ser considerados enanos por el resto de los mismos, y en su mayoría viven junto a los humanos en sus ciudades, haciendo ‘lo típico que hacen los enanos’: Mercaderes, herreros, mercenarios… A algunos se les permite volver a Orzammar, pues son la vía de comercio entre Orzammar y el mundo exterior, algo terriblemente importante (aunque sean tan despreciados, son claves para la sociedad… Algo que no me cuesta imaginar, vaya).

Finalmente, la ciudad se encuentra dividida en varias zonas: El Barrio del Diamante, allí donde tienen su residencia los nobles y la familia real (luego hablaremos de ellos), los ‘Comunes’, que es gran parte de la ciudad, donde viven los enanos del resto de las castas (siendo los lugares más cercanos al barrio del Diamante los más importantes y con mejor prestigio de entre estos) y finalmente el Escorial, allí donde son obligados a vivir los descastados (¿os imagináis como los llaman ”finamente”, no?), que es un lugar peligroso y que mejor evitar de cuantos modos se pueda.

Orzammar está conectada por varios sitios a los Caminos de las Profundidades, antaño útiles carreteras, y hoy lugares intransitables, pues están infestados de engendros tenebrosos, seres terribles que no hacen si no crear el mal y la destrucción allí donde van. De vez en cuando el ejercito de Orzammar sale a hacer algunas expediciones y destruir algunos engendros tenebrosos, y de paso recobrar reliquias o cosas similares de los thaigs (o fortalezas) enanas abandonadas.

Como podemos ver, esta sociedad está bastante bien estructurada. De puertas afuera. Muchos enanos intentan por todos los modos (asesinato, adquisición de riquezas, casamiento…) cambiar por una casta mejor, y no es raro el papel de la ‘Cazanobles’, una enana a la que se le prepara de todas las maneras para que sea atractiva, y se la expone cual mercancía para que un noble se encapriche de ella y se case pues, si lo hace, toda la familia de dicha enana subirá de casta. Así que imaginaos…

Finalmente, la ciudad está dominada por una Asamblea de los más nobles de la ciudad, que cada algunos años (y según que circunstancias) eligen a un nuevo Rey. La Familia Real es la que manda, pero el concilio tiene una especie de poder por encima del Rey, aunque de normal se no se hace uso de él. La Asamblea también es la única que tiene capacidad de alzar a enanos como Parangones. Un Parangón es el culmen de la raza enana. Aunque los enanos creen en La Roca (Creen en la piedra que les guarda como una especie de divinidad, a la cual irán todos los enanos al morir, excepto a aquellos que han salido a la superficie), creen en los Parangones como una especie de Santos, ‘lo mejor que un enano puede ser’. Que alguien de tu familia se convierta en Paragón es la única forma por la cual una familia común se transforme en familia noble, y no sea absorbida por otra ya existente.

Con solo hablaros de todo esto, ¿No se os ocurren mil ideas para aventuras? Asesinos enanos trabajando para familias nobles, enanos luchando en los caminos de las profundidades, tramas políticas entre familias que aspiran a un simple casamiento… Puedes ser todo lo malo que quieras, todo lo cabrón, que nunca te pasarás de bestia. Y si es demasiado peligroso, siempre puedes sacar a todos los enanos a la superficie y ya está. No se, me parece un genial marco de campaña para una genial ambientación. Además, con el genial juego de rol de Dragon Age (con próxima traducción al castellano, ¡el 23 de Diciembre) ya tenemos un sistema en que basarnos así que… ¿Para que pensar nada más?

¡Nos leemos!

 

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2 respuestas a Orzammar: Una ciudad/marco de campaña perfecto.

  1. Nacho dijo:

    Muy buen post. Siempre me han fascinado los enanos tambien y la verdad, en Dragon Age le dan ese toque más realista que necesitaban para hacer sus sociedades un poco más creíbles. Realmente Orzammar (y algunos otros lugares de otros trasfondos como Warhammer fantasy en Karak Azgal y así) son grandes entornos para centrar campañas en ellas.
    Un saludo.

  2. Si, yo también he pensado dirigir partidas de intrigas enanas (Choque de Barbas) en una ciudad como Orzammar, hasta escribí varios esquemas de partidas pero al final la cosa quedó en nada porque no conseguía reunir gente.
    Las ciudades enanas pueden ser algo más que mega Dungeons, coñe.

    ¡Gran entrada!

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